Aunque mejoran los calibres y los precios también repuntan, el sector prevé una producción de apenas 1.500 toneladas en la provincia, lastradas por la sequía de los últimos años y las lluvias torrenciales durante el cuajado
CASTELLÓ. La campaña de la almendra en la provincia de Castellón encara este año una ligera remontada tras dos ejercicios ruinosos en los que la sequía y los bajos rendimientos de las explotaciones redujeron al mínimo la rentabilidad de los agricultores. Con todo, las expectativas de una buena producción este año, que pudiera compensar las pérdidas de la anterior campaña, no llegarán a cumplirse. Aunque el rendimiento será algo mayor que en 2024 —cuando apenas se alcanzaron unas 1.000 toneladas en grano en toda la provincia—, el sector advierte de que la cosecha será al menos un 40% inferior a una campaña normal.
En esta ocasión, a un arbolado castigado por la sequía se añaden las condiciones climatológicas adversas de esta primavera, con lluvias durante el cuajado del fruto que afectaron a varias zonas de la provincia, en especial del interior norte. Así lo explica el secretario general de la Unió Llauradora i Ramadera, Carles Peris, quien indica que "las expectativas que se generaron en el momento de la floración no se han cumplido al completo porque las lluvias de primavera afectaron al momento del cuajado de algunas variedades".
El cultivo de la almendra se concentra principalmente en las comarcas del Alto Palancia, la Plana Alta y el Alt Maestrat, donde centenares de pequeños productores han encadenado dos años difíciles. Pese a que la floración de esta campaña fue especialmente buena y generó expectativas de recuperación, los episodios de lluvias persistentes y granizo en primavera han terminado por recortar el potencial de la cosecha. Según las estimaciones, el rendimiento final se situará entre un 50% y un 60% de la media de una campaña habitual en la provincia. Las previsiones apuntan a que la provincia de Castellón se recogerán esta campaña algo menos de 1.500 toneladas de almendra en grano. En toda la Comunitat Valenciana, la producción estimada alcanza las 7.213 toneladas de fruto en grano.

Sobre el terreno, los productores y comercializadores de la zona de la Plana Alta y l'Alt Maestrat, donde predomina el secano, reconocen que "tampoco será un año bueno". Desde Frutos Secos del Maestrazgo (Frusema), empresa familiar de Albocàsser especializada en el tratamiento de la almendra, detallan que las lluvias en el momento de floración y cuajado no han resultado positivas, y en especial han afectado a la variedad estrella, la marcona. También en la Cooperativa de Vall d'Alba explican que "esta campaña se quedará a la mitad de un año normal". El motivo: "Arrastramos las consecuencias de la sequía de los últimos años y, además, en esta campaña las lluvias durante la floración perjudicaron al fruto". Así, aunque los precios están estables, e incluso al alza respecto a la campaña anterior, "llevamos muchos años complicados y con una cosecha por debajo del rendimiento habitual que hace que los productores tengan problemas para cubrir costes", lamentan.
Rebeca Sales, productora de la localidad de Albocàsser, confirma que en sus explotaciones, "la cosecha estará a la mitad de una campaña normal, aunque con un calibre mucho mayor que el pasado año". A pesar de que también admite que los precios han repuntado respecto a la pasada campaña -en estos momentos la almendra marcona supera los 6 euros de cotización y la comuna alcanza los 5,2 euros-, "también nos han subido mucho los costes en fitosanitarios y mano de obra". En cuanto a la incidencia de las plagas, Rebeca Sales subraya que el problema de la avispilla no afecta gravemente a la zona de Castellón pero "la meteorología sí que nos está dañando, sobre todo con las lluvias torrenciales en las zonas de secano, ya que las precipitaciones abundantes en poco tiempo impiden que la tierra pueda aprovechar todos los recursos y acumular reservas".
En la zona del Alto Palancia, desde la Cooperativa de Viver describen una situación algo más optimista. Paco Ribelles, responsable de Agro de la Cooperativa, señala que "en nuestro caso, al contar con riego por goteo, estamos obteniendo unos buenos rendimientos, tanto en la variedad marcona como en la comuna". En su caso, esperan acercarse a la producción de una campaña habitual. No obstante, en la misma comarca algunos productores como José Selma, responsable comarcal del Alto Palancia de AVA-Asaja, reconocen que "aunque la cosecha de este año será mucho mejor que el anterior, seguramente nos quedaremos a la mitad porque en algunas plantaciones sí que afectó la lluvia y el granizo de la primavera". Selma apunta también el problema de la competencia de otros países, especialmente Estados Unidos, donde "producen con menores costes y tienen menos trabas, por ejemplo a la hora de utilizar fitosanitarios".
Preocupa la competencia de EEUU
La preocupación por la competencia de Estados Unidos, líder mundial en el sector y responsable de casi el 85% de la producción global de almendra, es cada vez mayor. Los agricultores castellonenses temen las consecuencias del reciente acuerdo entre la Unión Europea y Washington, que fija un arancel del 15% para las exportaciones europeas —incluidos los frutos secos—, mientras que la almendra estadounidense entra en el mercado comunitario con aranceles prácticamente cero, tal y como recuerda el secretario general de la Unió. Una situación que, a juicio del sector, agrava todavía más la desventaja competitiva de la producción local.
Aunque la mejora respecto al año anterior es evidente, los agricultores insisten en que no será suficiente para revertir la tendencia de los últimos años. Con unos costes de explotación elevados y un mercado global presionado por las importaciones a bajo precio, la almendra castellonense sigue lejos de garantizar la rentabilidad y de ofrecer estabilidad a quienes dependen de este cultivo histórico.
castellonPlaza

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