dimarts, 18 de novembre del 2025

Campaña desigual del aceite de Castellón: recuperación en el Alto Palancia y pérdida en el Maestrat y la Plana Alta

 Según AVA-ASAJA, la producción provincial se situará entre el 60% y el 80% del potencial productivo





Publicado: 17/11/2025 ·
13:05
Actualizado: 17/11/2025 · 18:45

CASTELLÓ. La campaña del aceite avanza en la Comunitat Valenciana con una radiografía desigual en la provincia de Castellón. Según la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA), la producción provincial se situará entre el 60% y el 80% del potencial productivo, una mejora significativa respecto a la campaña pasada, fuertemente castigada por la sequía. No obstante, las cifras esconden un comportamiento muy dispar entre zonas: mientras el Alto Palancia presenta un repunte claro de producción, el Maestrat y la Plana Alta sufren pérdidas severas por la climatología adversa.

Las previsiones más favorables llegan desde el Alto Palancia. El responsable comarcal de AVA-ASAJA y delegado de Segorbe, José Selma, confirma que la recolección avanza “a buen ritmo” y que las lluvias de primavera y otoño han permitido alcanzar una producción “mediana” tras una campaña 2024 prácticamente perdida. Desde Soneja, José Ignacio Martínez eleva incluso las expectativas y estima que la zona superará el 80% del potencial productivo: “Solo fallan los olivos más envejecidos, que se quedarán en la mitad, pero con la poda adecuada el año que viene volverán a rendir”.

Maestrat y Plana Alta: una campaña muy por debajo de lo habitual

En el extremo norte de la provincia, el Maestrat vuelve a ser la comarca más castigada. El delegado de AVA-ASAJA en Xert, Iván Mular, reconoce que “no se va a recoger prácticamente nada”. Las aceitunas, que cuajaron de forma irregular en primavera, comenzaron a caer durante el verano debido al calor extremo, la sequía y los episodios de inestabilidad atmosférica: “De cada diez olivos, solo tres tienen algo. Hay parcelas donde ni voy a entrar”. En Albocàsser, las mermas alcanzan el 70% por la combinación de heladas, sequía y plagas. Mientras, en la Vall d’Alba y Cabanes la situación es incluso más extrema, con pérdidas de hasta el 100% debido a heladas tardías.

Pese a estas disparidades, AVA-ASAJA calcula que Castellón cerrará con un rendimiento global equivalente al 60–80% de una cosecha normal. Es un repunte respecto a la campaña pasada —cuando múltiples almazaras ni siquiera abrieron—, pero aún lejos de un año estándar.

El responsable de la sectorial del olivo de AVA-ASAJA, Luis Julián Pérez, constata que “en Utiel-Requena se temía una grave disminución de cosecha a causa de los pedriscos acaecidos en primavera pero, sobre todo, por la falta de lluvias y las elevadas temperaturas durante todo el verano, que redujeron el peso de las aceitunas. Sin embargo, las últimas lluvias llegaron justo a tiempo para engordar los frutos que quedaban en los árboles y la merma se quedará finalmente en torno al 30%. Ahora falta que los precios acompañen, dada la corta oferta nacional”.

En otras zonas productoras de la provincia de Valencia como la Canal de Navarrés, las previsiones son similares. El delegado de Navarrés, Salvador Beltrán, afirma que “la situación es buena si la comparamos con el año pasado, cuando muchos no recogimos nada e incluso hubo almazaras que ni abrieron sus puertas. Los primeros precios que nos ofrecen son muy bajos, y solo pedimos recibir unas cotizaciones dignas que nos permitan cubrir costes y seguir produciendo la materia prima del aceite de oliva, que es un alimento esencial de la dieta mediterránea que debe costar lo que vale”.

En el conjunto autonómico, el Ministerio de Agricultura estima un aforo de 18.557 toneladas, una recuperación respecto a 2024 pero todavía ligeramente por debajo de la media de las últimas cinco campañas. En España, la producción caerá un 3% hasta las 1.372.000 toneladas, con Andalucía —responsable del 80% del aceite español— registrando un descenso del 5%. En este escenario de oferta ajustada, el sector prevé que los precios del aceite de oliva continúen al alza en los próximos meses, si bien la subida no alcanza los máximos históricos del pasado año.

Ante esta situación, AVA-ASAJA urge al Gobierno a publicar las ayudas excepcionales por sequía comprometidas en junio, a mantener en la futura PAC la ayuda al olivar por superficie y a impulsar infraestructuras hídricas que permitan ampliar los riegos de apoyo y garantizar estabilidad productiva.

Contexto previo: lo que el sector ya avanzó en septiembre

Desde el sector ya explicaron a principios de septiembre la situación de la campaña, marcada por una previsión de recuperación insuficiente tras dos años de cosechas mínimas por la sequía. El Alto Palancia —con variedades autóctonas como la serrana de Espadán— esperaba una campaña “intermedia”, condicionada por lluvias tardías, dificultades sanitarias en el cultivo, olas de calor y episodios de granizo, según detalló Paco Ribelles, director del área Agro de la Cooperativa de Viver.

En el norte, el Maestrat también anticipaba un repunte muy limitado. Arturo Zaragoza, productor de Rossell, situaba las previsiones en torno al 50% de una campaña habitual, tras una floración muy afectada por dos meses de frío y humedad y con el riesgo añadido de tormentas de septiembre.

En conjunto, el sector coincidía en que 2025 supondría un punto de inflexión: una mejora evidente respecto a los dos últimos años, pero todavía lejos de una cosecha normal, con la climatología consolidándose como el principal factor de incertidumbre en el olivar castellonense.

castellonPlaza

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