dimecres, 26 de novembre del 2025

Vilafamés planta cara al 'boom' de plantas solares: blinda el 99% de su territorio

 

La Generalitat concede el informe ambiental para que el Ayuntamiento pueda modificar su PGOU y así limitar los usos de la energía fotovoltaica para proteger su término municipal


Panorámica de Vilafamés, en una foto de archivo. / Mediterráneo

PARA SALVAR LA DEMOCRACIA, EL QUE PUEDA HACER QUE HAGA

 

Isabel Díaz Ayuso y José María Aznar. Comunidad de Madrid

Los ataques a la democracia se han intensificado y engrosado en número en los dos últimos años. Hablamos de la democracia, esa que en el Estado español y por mandato constitucional, elige los gobiernos por mayoría de votos sumados, sin otra interferencia. Pero la derecha española no acepta perder el poder en ningún caso. Y tumbar un gobierno porque sí, y dañar a las personas que lo integran no es precisamente modélico. Todos los presidentes del PSOE desde la Transición, incluso de centroderecha como quiso ejercer Adolfo Suárez, han sufrido sus rigores.

Estos días se recordaba a Luis María Anson, director de ABC entonces, cuando contó el grupo que formaron para echar a Felipe González del gobierno y en el que también estaba Pedro J. Ramírez. Anson declararía: “Fue necesario llegar al límite y poner en riesgo el Estado con tal de terminar con Felipe González”.

 A José Luis Rodríguez Zapatero le acribilló salvajemente la derecha. Primero, porque ganó las elecciones del 14M, tras las mentiras de Aznar sobre los atentados del 11M que tuvieron alcance internacional y que indignaron a muchas personas. Y luego por su política de intentar dar fin a los atentados de ETA. Le montaron numerosas manifestaciones, perdí la cuenta en la decimotercera, un 10 de marzo en el que ni recordaron los atentados. En esa, Mariano Rajoy sobrepasó muchos límites: “Convoco solemnemente a todos los españoles, a los que les importe España, a poner fin a esta situación”, decía en trance. Nunca lo he olvidado.

Curiosamente, Felipe González se pronunció sobre esa deriva y dijo que “España vivía un debate político prebélico y una crispación política sin razón en la que solo se empleaban descalificaciones”. Más curioso fue aún cuando empleó calificativos similares para criticar a Pedro Sánchez. Y es que ahora está en la otra banda, la del acoso al ejecutivo de coalición progresista y en particular a su presidente.

A Sánchez tampoco le perdonaron que llegara al gobierno inicialmente por una moción de censura a Rajoy, tras la condena del PP por corrupción. Esa espina la llevan clavada aún. Ni por la ley de amnistía. Aparentemente, porque la patria unida de la derecha española es el poder y el dinero, solo que saben jugar con las emociones del ultranacionalismo español que sin duda comparten a otro nivel. Es lo mismo que lo de ETA con Zapatero: una oportuna motivación, aunque les escocieran mucho más los avances en derechos -como la Igualdad efectiva de hombres y mujeres o el matrimonio homosexual- y en el Estado del Bienestar -esos que Rajoy se apresuró a mermar en cuanto llegó-.

No era la primera vez, pues, pero se han perfeccionado de tal forma que es ya un ataque en toda regla, incluso personal. Han llegado a la deshumanización del “enemigo”, no adversario, propia del fascismo.

 Veníamos de aquellos mimbres cuando aprendieron que podían hacer pagar a los ciudadanos sus abusos y no faltó más que el advenimiento de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos y luego la pandemia, que las mentes más simples u obtusas no lograron entender. Hoy, el tiempo demuestra que dirigentes impensables en un tiempo de mayor cordura salen adelante por los votos de la desinformación o la imbecilidad, el egoísmo siempre, una total falta de escrúpulos, indecencia plena.

En este duro período desde que la crisis del capitalismo, del casino financiero, la gran era de los recortes sociales en Europa, llamaba poderosamente la atención la diferencia entre la Alemania de Merkel, una dirigente conservadora inequívocamente demócrata, y la derecha de España muy reaccionaria.

La actual embestida parte de José María Aznar. Fue el que dio el pistoletazo de salida contra Pedro Sánchez, sin el menor disimulo, seguro de su impunidad, porque de ella ha gozado en todos sus desmanes. “El que pueda hacer, que haga, el que pueda aportar, que aporte”.

Cualquier demócrata piensa que fue una llamada al golpismo y, por tanto, un delito, pero no pasó nada. Noviembre de 2023, hace dos años que no les han podido ser más fecundos

Su pupila madrileña, asesorada como él en su día por Miguel Ángel Rodríguez en trampas y tonos, salió de inmediato a la palestra. Ayuso involucró en su soflama golpista al rey, las fuerzas armadas, el Poder Judicial y la policía. Carlos Francino, que recogió sus declaraciones en la Cadena SER no daba crédito a lo que oía. Era el principio de una cadena de brutales calumnias e insultos y ya no ha parado. Merece la pena recordarlo. Nadie movió un dedo en contra de los dos grandes provocadores del PP, al contrario, fue cuando comenzaron las manifestaciones ultras en Ferraz ante la sede del PSOE. También se apuntó la “prensa”. En plancha: tampoco se han cortado ni un momento. Especialmente sobrecogedora esta declaración de Bieto Rubido, director de El Debate, editado por la Asociación de Propagandistas católicos, y que no parece tener ni un ápice de respeto por la verdad.

“Sánchez tendrá un final trágico” dijo. Hasta aventuró un diagnóstico psiquiátrico en la línea que recuerda al Mengele del franquismo Vallejo Nájera, por su perfil psicológico. Hacía ello van. Del resto de los medios del clan, ustedes ya saben.

Luego está la justicia. Recordarán que el 15 de marzo de 2024, el Tribunal Supremo absolvió a los responsables de Ausbanc y Manos Limpias de extorsión y estafa. Habían sido condenados por la Audiencia Nacional con hechos probados pero el Supremo entendió que podía absolverles: vean. La organización ultra se puso a trabajar de inmediato: presentó una querella contra Begoña Gómez, sustentada en informaciones de prensa, algunas directamente falsas. El juez Peinado inició la causa contra la esposa del presidente del Gobierno en abril de 2024. Una rapidez que no ha seguido al mismo ritmo, dado que no para de buscar hasta debajo de las piedras cómo implicarla. O igual no es eso lo que hace, ustedes dirán.

Por aquellas fechas ya andaba Alberto Quirón de Ayuso en problemas con la Fiscalía. Y ya diseñaba Miguel Ángel Rodríguez (de Ayuso) cómo liarla parda. No me negarán que mentir declarando ante el infalible Tribunal Supremo y que no tenga consecuencias no es suerte ni nada.

La novia del comisionista defraudador, según el proceso que enfrenta (si llega a tenerlo y no le sale un apaño), ha seguido muy belicosa tras el triunfo -dicen- que les ha otorgado el Supremo. Sin pruebas fehacientes, esas nimiedades que solían ser esenciales en los juicios. Como para rematar la faena, Ayuso ha declarado que quien “ose” investigar al Gobierno “será perseguido y acuchillado”. Cualquiera diría que es al revés, que es cualquiera que ose investigarla a ella, a su novio, o a su hermano. Añadió, tras un burdo bulo de El Español ilustrado con un montaje fotográfico que llevaba al equívoco que “ETA ha entregado la legislatura a Sánchez”. Toda la tropa salió masticando el bulo y escupiendo insultos. Lo más florido del PP y de sus voceros. Sin parar cada 3 minutos salta uno con la boca llena. Hasta Almeida. O Moreno Bonilla: “Sánchez está decidido a sacrificar la convivencia para seguir en el poder”. También es justo al contrario y es que dominan a la perfección los principios de Goebbels. Creo recordar que, durante un período de tiempo, viví en una España en la que si un periódico publicaba un bulo de gran grosor era inmediatamente repudiado y no había ningún sucio político que lo usara a su favor. Igual lo he soñado.

El fuerte agravio al periodismo riguroso también va adelante, están como ebrios de éxito… jurídico ¿político? Una noticia viene a aguarles la fiesta. Debería. Tres jueces del Supremo que condenaron al fiscal general impartieron al día siguiente del juicio un curso remunerado que pagó una acusación: el Colegio de Abogados de Madrid que reclamaba cuatro años de cárcel para García Ortiz. Uno de ellos es Andrés Martínez Arrieta, el presidente del Tribunal, el que le dijo a nuestro compañero José Precedo:“no nos amenace con que sabe la verdad”.

Hace tiempo que todo esto ha llegado demasiado lejos, y continúa in crescendo. ¿Hay que seguir esperando a la próxima? Cada vez es peor. Una nueva ley del poder judicial se hace bastante necesaria y ver, entre otras cosas, si las calumnias y gravísimos insultos se pueden seguir produciendo con total impunidad. El sátrapa estadounidense las hace mayores, pero tiene una justicia que intenta en honor a su profesión ponerle coto. Trump va contra quien le lleva la contraria, sea el ex director del FBI, Comey o la fiscal general de Nueva York, Letitia James. Ya ven. Europa calla con Trump y traga. Así que menos miramientos. Dentro de la legalidad por supuesto. De la buena.

El 20N, precisamente el 20N, salió la condena al fiscal general del Estado español García Ortiz, y una manifestación de Falange autorizada por la justicia… de Madrid y que había prohibido la delegación del Gobierno. Corearon cánticos fascistas, racistas, y amenazas de muerte al presidente del Gobierno:  “Pedro Sánchez, tiro en la nuca”. Sigue impune. ¿Hace falta explicar que las decisiones cuerdas, justas y necesarias se han de buscar contra viento y marea? El primero, el Gobierno. Es el que más puede hacer para salvar la democracia por pura lógica. Aunque no estaría de más contar con profesionales íntegros de los sectores más en crisis en este momento crucial. En realidad, todo el que pueda ayudar a salvar la democracia, debe hacerlo.

eldiario

Una providencia de la jueza de la dana desvela que la periodista abonó 15,10 euros, por una tarifa de cinco horas de estacionamiento

 

Vilaplana pagó a las 19.47 el ticket del parking al que la acompañó Mazón en plena dana tras El Ventorro

Lucas Marco

València —
25 de noviembre de 2025 14:25 h
Actualizado el 25/11/2025 17:42 h


La periodista Maribel Vilaplana, durante un acto en el Estadio Ciutat de Valencia, a 28 de mayo de 2025 Jorge Gil / Europa Press

Maribel Vilaplana ha aportado el extracto bancario del pago del aparcamiento del 29 de octubre de 2024 al que Carlos Mazón la acompañó desde el restaurante El Ventorro, en plena catástrofe. En el extracto, según una providencia dictada este martes, figura un pago de 15,10 euros. El importe corresponde con la salida de un vehículo a las 19.47 (y 45 segundos).

La jueza ya tenía en sus manos la documentación de la empresa que gestiona el aparcamiento que reseñaba los pagos de los vehículos que aquella jornada usaron el subterráneo. Una vez obtenido el número de la tarjeta de crédito de la periodista, la instructora ha pedido a la letrada de la Administración de Justicia que coteje la información con la que cuenta.

Sin embargo, el único pago que consta en la documentación por ese importe indica que la salida del vehículo fue a las 19.47. Lo cual confirma la información de elDiario.es publicada el pasado 20 de noviembre.

La providencia indica que “dada cuenta de la documentación remitida por la testigo María Isabel Vilaplana Vilaplana consistente en el número de la tarjeta bancaria con la que efectuó el pago del importe de estacionamiento que asciende a 15,10 euros, en fecha de 29 de octubre de 2024, en el aparcamiento Glorieta de Valencia, y teniendo en cuenta dicho importe que consta en el extracto de la tarjeta remitido por la testigo, procédase por la LAJ del Juzgado a certificar qué hora de entrada y de salida del vehículo, en el citado párking, en fecha de 29 de octubre de 2024, coincidiría con los dos parámetros antedichos que figuran en la documentación en formato Excel remitida por la mercantil Interparking”, es decir: los cuatro últimos dígitos de la tarjeta bancaria y el importe del estacionamiento.

Además, la resolución remite un nuevo oficio a la empresa gestora para que haga constar la hora de entrada y salida el día 29 de octubre de 2024 del vehículo de Vilaplana a partir del número de tarjeta y del extracto bancario.

Aparcamiento de la plaza de Tetuán de València.

La salida del restaurante se produjo entre las 18.30 y las 19.00, según declaró el dueño de El Ventorro. Luego, la pareja de comensales dio un paseo hasta el aparcamiento situado en la plaza de Tetuán.

La comunicadora, según dijo en su testifical, se despidió de Carlos Mazón, accedió al subterráneo y aprovechó para responder unos mensajes de WhatsApp y apagar correctamente su ordenador portátil.

La jueza instructora pretendía acreditar la hora de pago del resguardo del aparcamiento para afinar la hora en que Mazón y Vilaplana se despidieron. La hora en que se efectuó el pago también cuestiona —una vez más— las diversas versiones del president en funciones sobre su hora de llegada al Palau de la Generalitat.

eldiario.es



JUDICI DEL 29-O, DETALLS

 

400 metros en 47 minutos: la hora a la que Vilaplana pagó el parking abre nuevas incógnitas sobre el relato de Mazón

Sergi Pitarch / Lucas Marco

València —
25 de noviembre de 2025 21:55 h

El abogado que redactó la querella de Manos Limpias contra Begoña Gómez ha renunciando al caso.


DIPUTADA del PSOE DESMONTA el RELATO de la PREPOTENTE VICEPRESIDENTA de la COMUNITAT VALENCIANA