Con un expediente brillante y el puesto 765 en el MIR, esta joven de Les Coves de Vinromà comienza a trabajar el 5 de junio en Pediatría del Hospital General de Castelló
Àngela Rodrigo forma parte del grupo de 24 médicos que . Nacida en Les Coves de Vinromà hace 25 años, concluyó con Matrícula de Honor sus estudios de Bachiller en Sant Mateu y ha cursado Medicina en la UJI de Castelló, donde reside, terminando la carrera con un brillante expediente, como demuestra su media de 9,26 sobre 10. Tras realizar el examen del MIR, entre más de 15.000 candidatos a nivel nacional se quedó en una destacadísima 765 posición que le podría haber permitido elegir prácticamente la especialidad que hubiera deseado en el hospital que hubiera elegido.
Se decantó por Pediatría, a priori ni mucho menos la más lucrativa de las especialidades, y por el General. Sobre el centro sanitario no oculta que el motivo es que no se veía lejos de casa: “No quería estar viviendo con 30 años a saber dónde. Mi intención es la de estar cerca de mi familia y amigos”.
A la hora de valorar la elección de especialidad desvela lo siguiente: “Conozco a algunos compañeros que voy a tener y sé que voy a estar a gusto. Al principio de la carrera no me planteaba Pediatría, pero lo que he visto me ha enamorado. Soy de pueblo, he visto cómo es el trato en la atención primaria con los niños, y me encantó ver la inocencia que transmiten y cómo me relacionaba yo con ellos. Te obligas a sonreír, a estar contenta, a hacer bromas y me pareció un día a día muy chulo. Además aquí no debes centrarte solo en un campo, tienes que saber de todo, y eso es para mí”. Concluye el alegato afirmando que “te tiene que gustar lo que haces porque es para toda la vida y puedes acabar quemadísimo”.
Àngela, que por si no tuviera suficientes vínculos en la provincia se siente también de Torreblanca, y concretamente de Torrenostra, donde veranea, admite que para contar con un expediente como el suyo hay que hacer renuncias: “Mi entorno sabía que en estos seis años era casi un soldado caída; vida social, cero. Sabía que iba a ser muy duro porque la carrera es muy demandante, pero si tomo una decisión voy a tope con ella. Si no eres constante y responsable, en Medicina lo tienes difícil”.
Curiosamente otra de las facetas destacadas de esta joven castellonense está en las redes sociales, donde atesora decenas de miles de seguidores: “Siempre me han gustado las redes, pero cuando me las tengo que quitar porque veo que paso mucho tiempo en ellas lo hago sin problema porque para mí es algo secundario. No quiero vivir detrás de una pantalla; me llena más tratar con la gente en el hospital o socializar. Muestro mi día a día, mi yo más real, y si puedo ayudar a la gente como ahora que me preguntan cómo es Medicina o consejos para Selectividad, lo hago encantada”. Sobre acercar una profesión como la suya al público desde estas plataformas se muestra cauta: “Sigo a médicos divulgadores y me parece estupendo lo que hacen porque hay mucha desinformación, pero en mi caso como estudiante no me veía como una voz autorizada. Puedo hablar desde mi experiencia y la Medicina no es un campo en el que se deba opinar a la ligera”.
Una rara avis en la facultad
Volviendo a la universidad, Àngela confiesa que si eligió Medicina fue en parte gracias “a la convicción de los profesores del instituto que me animaron a ello. Me dijeron que me veían capaz de conseguirlo y la verdad que me ha encantado la carrera”. Una vez en Medicina, la joven de Les Coves admite que “muchos compañeros tenían familiares médicos, pero no es mi caso. Mis padres siempre me han apoyado, pero me advirtieron que la carrera sería dura y luego el trabajo, también por todo lo que tendría que ver”.
Pese a lo que pudiera parecer, para Àngela uno de los momentos más difíciles fue la elección de especialidad. No tanto por la escasez de opciones, sino por todo lo contrario: “Al tener tantas puertas abiertas te hace dudar. También me gustaba mucho Cardiología por ejemplo. Menos Dermatología, que acabó en unos 300, tenía tantas posibilidades que no quería fallar”.
