L´Ajuntament informe que ja es pot sol.licitar el Servei de Taxi Mèdic
Des de l´ajuntament convoquem a tot el veïnat i especialment als grangers, a una reunió a la Caixa Rural dijous 6 de novembre a les 18:30.
El motiu és la possible instal.lació d´una planta de Biogàs al terme de les Coves.
La llegada de Maribel Vilaplana al juzgado de Catarroja, rodeada por un aluvión de medios / Daniel Tortajada / Dani Tortajada
Europa Press
La periodista Maribel Vilaplana no ha podido aportar este lunes al juzgado el tique del parking del día de la dana, cuando comió con el ya expresidente de la Generalitat Valenciana Carlos Mazón, al asegurar a la jueza instructora que no dispone del mismo, según ha podido saber Europa Press.
La comunicadora se ha presentado en los juzgados de Catarroja para declarar, en calidad de testigo, en la causa de la dana. Ha acudido al órgano judicial a las 9.03, cabizbaja y sin hacer ningún tipo de declaración a la nube de periodistas que le esperaban en la puerta.
A su llegada al juzgado le ha pedido justicia un hombre que perdió a su madre el día de la riada, quien le ha exhibido una foto de su familiar y le ha pedido justicia. "Por favor, por todos ellos, cuenta la verdad", le ha suplicado.
Una vez en el interior del juzgado, la periodista ha sido trasladada a una sala visiblemente emocionada. Este fin de semana precisamente la comunicadora tuvo que acudir al hospital por sentirse indispuesta ante la declaración y la situación vivida estos días.
La jueza instructora citó a Vilaplana la pasada semana tras ordenárselo la Audiencia de Valencia al considerar que su testimonio podía arrojar luz en el procedimiento. En concreto, el tribunal estimó que no cabía descartar que la periodista escuchara, bien lo que el expresidente dijera al comunicarse telefónicamente con la exconsellera de Justicia, o bien comentarios que Mazón hubiera podido hacer a raíz de dichas conversaciones.
La comunicadora comió el día de la dana con Mazón en el restaurante El Ventorro, donde permanecieron, según su versión, desde las 15 horas hasta las 18.45 horas, cuando ya se marchó al parking donde había estacionado su vehículo. El expresidente le acompañó hasta el emplazamiento.
Al respecto, la instructora le había pedido a Vilaplana que entregase este lunes el tique del parking, tras pedirlo diferentes acusaciones del procedimiento, para comprobar las horas de entrada y salida. Sin embargo, la comunicadora no ha podido traerlo puesto que ha asegurado que no dispone del mismo. La jueza lo reclamará al banco y a la empresa que gestiona el aparcamiento.
elperiodicoMediterraneo
Juan Francisco Pérez Llorca (a la izquierda) y Carlos Mazón, en una imagen de archivo. Rober Solsona / Europa Press
El president Carlos Mazón no seguirá al frente de la Generalitat, pero no habrá convocatoria electoral. Al menos, no de momento. La legislatura continuará, apoyo de Vox mediante, con un "nuevo president" para que se haga cargo de la reconstrucción. Así lo ha anunciado este lunes el dirigente 'popular' una comparecencia pública celebrada a las nueve de la mañana en el Palau después de la negociación con Alberto Núñez Feijóo en la tarde del domingo.
Mateo L. Belarte / Diego Aitor San José / Lluís Pérez
Exclusiva
À Punt
La comida y sobremesa del president Carlos Mazón con la periodista Maribel Vilaplana en El Ventorro duró casi cuatro horas. Entre las 17:37 y las 17:40, Mazón habló con la exconsellera Salomé Pradas y vio un video de las inundaciones de Utiel, recibido por Vilaplana en su wasap, según ha sabido Levante-EMV.
Desde ese momento, Mazón efectuó o recibió ocho llamadas, según la lista del tráfico de su móvil remitida por Presidencia a las Corts y a la jueza de la dana: habló cuatro veces con Pradas, tres con el presidente de la Diputación de València, Vicente Mompó, y una con el alcalde de Cullera, Jordi Mayor.
El primer contacto de Mazón con Pradas se produjo a las 17:37. El jefe del Consell le devolvió la llamada, después de que más de una hora antes (concretamente a las 16:29) no le había cogido el teléfono. Tampoco lo había hecho a las 12:52 horas, tras decretar Emergencias las alertas hidrológicas en el Magro y el Poyo. La conversación telefónica entre presidente y exconsellera duró dos minutos, tiempo en el que la primera informó al presidente del estado de la situación. La responsable de Emergencias estaba al frente del Cecopi y había decretado un primer receso que dejó desconectados a los comparecientes en remoto.
Tras ese primer contacto telefónico con Pradas, Maribel Vilaplana le enseñó un video que acababa de recibir por wasap con imágenes de las inundaciones en Utiel, a donde se había desplazado la UME, según ha podido comprobar este periódico. Ese video había sido emitido por À Punt en el informativo de mediodía y colgado en sus redes sociales. Las imágenes acompañaban unas declaraciones que el alcalde de Utiel, Ricardo Gabaldón, hizo en directo a la televisión pública, por conexión telefónica, y en las que mostraba su impotencia tras el desbordamiento del río Magro.
Pese al visionado del video, la comida prosiguió en el restaurante de El Ventorro hasta las 18:30 o 18:45, según los datos revelados por la propia periodista en su carta abierta. Cabe recordar que en Utiel fallecieron 6 personas como consecuencias de la crecida del río Magro.
La periodista Vilaplana ha sido citada a declarar en el juzgado este lunes 3 de noviembre. Como testigo y, por tanto, bajo juramento o promesa de decir verdad. En su carta abierta del pasado septiembre, que corregía su primera versión (de noviembre de 2024), aseguró que “en un momento determinado el presidente empezó a recibir llamadas que interrumpieron nuestra conversación de manera continuada. Yo seguí en el restaurante completamente ajena a esas comunicaciones (…) y el presidente tampoco me trasladó ninguna inquietud al respecto. Actué, como siempre he hecho, desde la discreción y el respeto que me caracterizan”. Es una de las reflexiones de su ‘carta abierta’ en la que omitía que salieron juntos de restaurante y se dirigieron al aparcamiento Glorieta-Paz, donde Vilaplana tenía el coche aparcado, según contó en exclusiva Levante-EMV.
Levante-EMV