Trabajadores alertan de que el nuevo informe descarta ahora riesgo estructural, pero el edificio precisa obras "y se harán con los usuarios dentro", mientras el IVASS garantiza que el regreso será solo cuando haya plena seguridad
Foto de archivo del centro específico para personas con enfermedad mental crónica (CEEM) de Albocàsser. / MEDITERRÁNEO
Cinco meses después de que porque el inmueble de Albocàsser presentaba daños estructurales que hacían necesario el desalojo, los residentes "volverán a corto plazo" al edificio. "El Instituto Valenciano de Servicios Sociales (IVASS) nos ha informado de que será antes de Navidad", informaron a este rotativo trabajadores, que han mostrado su preocupación al conocer que el retorno se realizará "sin que se haya ejecutado ninguna intervención en el inmueble en este tiempo".
Afectados explicaron ayer a que el IVASS argumenta que un segundo informe técnico descarta ahora riesgo estructural, aunque afirmaron que les comunicaron que el centro necesita obras mayores de adecuación y mejora, algunas de las cuales se acometerán «con los residentes ya dentro», apuntaron. Se trata, entre otras, de "reparaciones de la cubierta del edificio, goteras por todo el inmueble, techos que se han derrumbado, actuaciones ante fugas de agua y humedades por todo el edificio que han generado moho en muchas de las habitaciones, instalación de ventilación en todos los cuartos de baño, como marca la normativa; y la reparación del muro de contención de todo el recinto".
Este planteamiento ha generado malestar entre familiares y personal, que recuerdan que el traslado de junio se justificó precisamente por motivos de seguridad. En aquel momento, 25 usuarios del CEEM fueron reubicados en una residencia de mayores de Burriana y otros cuatro fueron derivados al , como medida temporal tras un informe que alertaba de daños estructurales en el edificio de Albocàsser. La urgencia del desalojo ya provocó entonces críticas entre los afectados, que ahora aseguran sentirse desconcertadas ante el cambio de criterio. «Nos dicen que ya no hay peligro, pero no se ha hecho nada en cinco meses», lamentan. El personal advierte de que realizar obras con usuarios con enfermedades mentales «no es lo más adecuado».
El IVASS garantiza la seguridad
Preguntada por este periódico, la Conselleria de Servicios Sociales remitió la consulta al IVASS, que respondió que el objetivo es que los usuarios del CEEM de Albocàsser "puedan volver a su centro original lo antes posible, con plenas garantías, como estaba previsto desde que fueron trasladados a Burriana".
"Se ha realizado un informe técnico con catas de las instalaciones para analizar de forma integral la estructura y el estado general del centro que indica que no existe riesgo inminente para la estabilidad global del edificio", apuntaron desde el organismo. Y añadieron que están "analizando el informe en profundidad junto con los técnicos para abordar las actuaciones y los plazos para que los usuarios puedan volver a su centro, que se hará en el momento en que esté confirmada y garantizada la seguridad".
Respecto a los plazos, si bien a los trabajadores se les comunicó que sería "antes de Navidad", desde el IVASS aseguraron que "con el informe técnico ya finalizado, evaluarán los plazos adecuados, que no están todavía fijados".
Y concluyeron que se comunicó al personal para poner "en preaviso la posibilidad de que podrían volver en el corto o medio plazo, a tenor de las conclusiones iniciales del informe".
elperiodicoMediterraneo
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