La experiencia acumulada y nuestros estudios realizados en el organismo demuestran que el hecho de tener que transitar por la calzada o el arcén para montar unos triángulos, que tienen que estar a una distancia de 50 metros visibles a 100 metros, para posteriormente tener que volver al vehículo o ir a una a una zona de seguridad, incrementa el riesgo de atropello y la gravedad de las consecuencias. Nuestro objetivo principal es que no existan atropellos en nuestras vías, y es por ello que se ha decidido utilizar unos mecanismos tecnológicos que no tengan la necesidad de tener que salir del vehículo. Adicionalmente, se aprovechan las nuevas tecnologías para poder informar a los diferentes usuarios de la vía mediante sistemas ITS que tenemos en nuestras carreteras y con ello, poder llegar también a navegadores u otros elementos de información relativos al tráfico.
DGT
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