dijous, 1 de gener del 2026

LES COVES DE VINROMÀ, FESTES LOCALS, RETRIBUIBLES I NO RECUPERABLES 2026

 LES COVES DE VINROMÀ: 2 d’abril; 7 de desembre. 

Conselleria d'Educació, Cultura, Universitats i Ocupació RESOLUCIÓ de 12 de novembre de 2025, per la qual s’aprova el calendari de festes locals, retribuïdes i no recuperables, en l’àmbit de la Comunitat Valenciana per a l’any 2026

DOGV Núm. 10238 / 14.11.2025



CALENDARI LABORAL NACIONAL 2026

 


En concreto, en 2026 serán días no laborables en toda España:

– El jueves 1 de enero (Año Nuevo),

– El martes 6 de enero (Epifanía del Señor o Día de Reyes),

– El viernes 3 de abril (Viernes Santo),

– El viernes 1 de Mayo (Día Internacional del Trabajo),

– El sábado 15 de agosto (Asunción de la Virgen),

– El lunes 12 de octubre (Fiesta Nacional de España),

– El domingo 1 de noviembre (Día de Todos los Santos),

— El martes 8 de diciembre (Día de la Inmaculada Concepción),

– Y el viernes 25 de diciembre (Navidad).

En total, 2026 contará con un total de 14 días festivos, de los que dos serán locales, fijados por cada ayuntamiento (excepto en Navarra, donde será solo uno) o, en el caso de Canarias, para cada una de sus islas.

eldiario.es

La edad legal de jubilación se elevará a 66 años y 10 meses a partir de 2026

 Si se superan los 38 años y 3 o más meses cotizados, los trabajadores que quieran jubilarse desde el 1 de enero con el 100% de la pensión tendrán que tener 65 años cumplidos.

Jubilado persona mayor jubilacion
Imagen de un jubilado

Los españoles que quieran jubilarse a partir del próximo 1 de enero de 2026 con el 100% de la pensión tendrán que tener al menos 66 años y 10 meses cumplidos, en virtud de la reforma de pensiones de 2013, en la que se elevaba progresivamente la edad de jubilación desde los 65 a los 67 años en un horizonte total de 15 años.

Estos 66 años y 10 meses será la edad que se exija para quienes acrediten menos de 38 años y 3 meses más de cotización (en 2025 se exigen 66 años y 8 meses cumplidos para poder jubilarse con menos de 38 años y 3 meses cotizados), recoge Europa Press.

Si se superan los 38 años y 3 o más meses cotizados, los trabajadores que quieran jubilarse desde el 1 de enero de 2026 con el 100% de la pensión tendrán que tener 65 años cumplidos.

Lo que no cambió con la reforma de 2013 es el requisito de cotización mínima para poder acceder a la pensión contributiva de jubilación, que se mantiene en al menos 15 años, dos de los cuales deben estar comprendidos en los 15 años anteriores a la jubilación.

Jubilación parcial

En cuanto a la jubilación parcial, que combina jubilación con un contrato de trabajo a tiempo parcial, en el caso de que los trabajadores quieran acceder a esta modalidad sin que la empresa haga un contrato de relevo, la edad mínima de acceso será la edad ordinaria de jubilación que en cada caso resulte de aplicación.

Si la empresa hace un contrato de relevo para cubrir el tiempo de trabajo que deja de trabajar la persona que se jubila parcialmente, la edad mínima de acceso para la jubilación parcial será desde el 1 de enero de 2026 de 63 años y 10 meses si se tienen cotizados menos de 38 años y 3 meses, ó de 62 años en el caso de que se tengan 33 años cotizados.

Anticipada y demorada

La Seguridad Social permite jubilarse anticipadamente a los trabajadores de forma voluntaria hasta un máximo de 24 meses antes de la edad legal. Para acceder a la jubilación anticipada voluntaria es necesario haber cotizado un mínimo de 35 años, dos de los cuales deberán estar comprendidos en los últimos 15 años.

En 2026 la edad mínima de acceso a la jubilación anticipada voluntaria será de 64 años y 10 meses, en caso de tener menos de 38 años y 3 meses de cotización. Si la carrera laboral es más larga, se permite adelantar el retiro con 63 años cumplidos.

Además, para poder acceder a esta modalidad de jubilación, el importe de la pensión a cobrar por el trabajador tiene que ser superior a la cuantía de la pensión mínima que le correspondería por su situación familiar al cumplir los 65 años. De lo contrario, no puede anticipar su retiro, según la citada agencia.

Si la jubilación anticipada es involuntaria, es decir, forzosa, es posible jubilarse hasta un máximo de 48 meses antes de la edad de jubilación ordinaria. Así, para 2026, se tienen que tener cumplidos 62 años y 10 meses si se ha cotizado menos de 38 años y tres meses, con un mínimo de cotización de 33 años. En el supuesto de carreras laborales más largas de 38 años y tres meses, la edad mínima es de 61 años.

Cuando un trabajador se jubila de manera anticipada, la Seguridad Social aplica coeficientes reductores sobre la cuantía de la pensión, que dependen del número de meses de adelanto de la edad de retiro y del periodo de cotización acumulado. En términos generales, esos coeficientes reductores van desde el 21% al 2,81% dependiendo de el retiro se anticipa 24 meses (el máximo posible) o un mes y cuántos años se han cotizado.

Si la jubilación anticipada es forzosa también se aplican coeficientes reductores sobre la cuantía de la pensión en función del tiempo de anticipo y de los años cotizados. Estos coeficientes oscilan desde el 30% con cuatro años de anticipo hasta el 0,50% con un mes de anticipo, pero el porcentaje a aplicar dependerá también de la carrera de cotización: a más años cotizados, el porcentaje de descuento sobre la pensión disminuye y con menos años cotizados, se incrementa.

Por contra, si se retrasa voluntariamente el acceso a la pensión de jubilación después de la edad ordinaria (lo que se denomina jubilación demorada), el pensionista recibe una bonificación, que puede consistir en un porcentaje adicional de pensión, una cantidad a tanto alzado o una combinación de ambos si se demora la jubilación dos años o más.

elboletin.com

LA GARROFA TÉ FUTUR

 Calentamiento global

¿Hacia un mundo sin chocolate? La algarroba se erige en la alternativa al cacao

El cambio climático, principal responsable de la caída del 40% en la producción durante los dos últimos años


La algarroba ya es usada en muchos lugares para fabricar chocolate / Agencias


El cacao, principal ingrediente del chocolate, está en declive

El cacao, principal ingrediente del chocolate, está en declive / Agencias

Joan Lluís Ferrer

Joan Lluís Ferrer

No es nada nuevo que el chocolate, esa dulce ambrosía tan necesaria para muchas personas, está pasando por serios apuros. La culpa es del cacao o, mejor dicho, del cambio climático, que está causando estragos en este cultivo. Su producción sigue cayendo en picado y, paralelamente, sus precios son dejan de subir, haciendo del chocolate un producto de lujo. Por ello, un grupo de científicos impulsa una alternativa al cacao como ingrediente principal del chocolate: la algarroba.

La mayoría del cacao (alrededor del 60%) procede de África occidental, produciéndose en países tropicales como Costa de Marfil y Ghana, donde las temperaturas cálidas y las abundantes lluvias se alternan con breves estaciones secas.

Sin embargo, el calentamiento global y otros problemas asociados están ensañándose con este cultivo. En los dos últimos años, la producción de cacao se ha desplomado hasta un 40%. Esto ha disparado el precio del chocolate a niveles no vistos desde la década de 1970. Ya hay expertos que vislumbran un mundo sin cacao en 2050.

El calentamiento global amenaza el cacao

No es el clima lo único que afecta a este producto, pues también la minería ilegal de oro que se extiende por Ghana amenaza también los cultivos. Pero, a pesar de ello, una investigación realizada por el Instituto Salta para el Clima de la Universidad de Harvard confirma que el principal enemigo del cacao está siendo la irregularidad de las lluvias.

Una mujer trabaja con cacao en Ghana

Una mujer trabaja con cacao en Ghana / Agencias

El estudio señala que es conocida la sensibilidad del cacao al factor meteorológico, pero destaca que el cambio climático está "amplificando la intensidad de los episodios de lluvias torrenciales" a medida que suben las temperaturas. Y es que, por cada 1ºC de aumento de la temperatura del aire, la atmósfera puede retener alrededor de un 7% más de humedad, lo que puede provocar lluvias más intensas y abundantes.

“La física básica es sencilla: una atmósfera más cálida retiene más humedad y amplifica la intensidad de los extremos de precipitación", señalan los investigadores. "Esto provoca encharcamientos, erosión del suelo y condiciones que favorecen las enfermedades fúngicas", añaden.

En busca de la alternativa

En vista de este colapso provocado por el clima, científicos de la Universidad Nacional de Singapur se han propuesto encontrar una solución. Y la respuesta parece estar en el algarrobo, que podría erigirse en alternativa al cacao. Esto es algo en lo que, por cierto, han reparado ya pequeños productores del Mediterráneo, que llevan tiempo fabricando chocolate de algarroba. Sin embargo, estos investigadores tratan de mejorar el sabor de la algarroba para aproximarlo aún más al del cacao.



A diferencia del cacao, el algarrobo prospera en climas cálidos y áridos, requiere muy poca agua y es capaz de sobrevivir a las sequías. Tras el tostado, desprende un "aroma único" que recuerda al cacao, pero su sabor no termina de estar a la altura.

Mejorar el sabor de la algarroba

Para superar este escollo, el equipo ha ideado dos técnicas para modificar su sabor, empleando enzimas para aumentar el amargor y potenciar el dulzor. El tratamiento enzimático es un método sencillo y limpio que requiere un procesado mínimo, frente a otros métodos que recurren a químicos agresivos como el ácido clorhídrico para realzar el sabor.

Al mejorar el perfil de sabor del algarrobo, los investigadores afirman que estas técnicas podrían animar a los confiteros a utilizarla en productos que suelen requerir cacao, como tabletas de chocolate, cacao en polvo, bebidas de malta y otros productos a base de cacao.

Si esta alternativa se adopta a gran escala, podría "reducir significativamente" la dependencia del sector del chocolate del cacao, haciendo las cadenas de suministro más resistentes al cambio climático y a enfermedades de los cultivos.

"Nuestra investigación no trata solo de replicar el sabor del cacao, se trata de diversificar los ingredientes que usamos para elaborar alternativas al chocolate", dice Manfred Ku, primer autor del artículo de investigación. "Al recurrir a cultivos resistentes y adaptados al clima como el algarrobo, podemos ayudar al sector a adaptarse a los retos ambientales y ofrecer a los consumidores un producto que disfrutarán".

elperiodicoMediterraneo