divendres, 3 d’octubre del 2025

TRAGÈDIA DEL 29-O, DETALLS

 

La jueza de la Dana debilita la última línea de defensa del Consell

  • Salomé Pradas y Carlos Mazón, a la salida de un Cecopi 

VALÈNCIA. La jueza de la Dana ya había rechazado la declaración como investigado del presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), Miguel Polo. Por eso, la decisión de este martes, en la misma línea, no es nueva. Pero adquiere relevancia pues llega después de oir sus explicaciones como testigo el pasado 19 de septiembre. Una acusación popular, el partido Valores, había pedido su imputación al considerar que de su testifical se podían extraer indicios incriminatorios pero la magistrada ha reiterado su postura, ahora sustentándose en la propia declaración de Polo. Y lo ha hecho con argumentos que debilitan una de las principales líneas de defensa que ha seguido tanto el Consell, dirigido por Carlos Mazón, como los dos investigados, la exconsellera Salomé Pradas y el ex 'número dos' de Emergencias, Emilio Argüeso.

Hasta el momento, el principal argumento de defensa esgrimido para explicar el envío de la alerta masiva a través del ES Alert a las 20.11h, cuando buena parte de las 229 víctimas ya habían fallecido, era la falta de información, achacada sobre todo a la CHJ. Su presidente, conectado al Cecopi aquella tarde, fue advertido del elevado caudal del barranco del Poyo pero no avisó en la reunión de máximos responsables, mientras que el organismo sólo envió un correo -su protocolo obliga a enviar tres- y cuando ya era tarde y el caudal multiplicaba por diez el umbral máximo de aviso. Pero ni siquiera estos hechos incontrovertibles -la magistrada los obvia pero tampoco los cuestiona- eximen a la Generalitat Valenciana de su responsabilidad en la vigilancia de barrancos, según el último auto de este martes.

Así, más allá de reiterar que la administración autonómica tenía la condición de garante a diferencia de la CHJ, la magistrada es contundente al atribuir al Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat "la coordinación de la información" que llega de todas las agencias implicadas: tanto la CHJ como los municipios o los servicios de intervención desplegados. Aquí entra desde la Guardia Civil, los bomberos forestales de la Generalitat, la Policía Autonómica, los agentes medioambientales, las brigadas de la Diputación de Valencia, los servicios de vigilancia preventiva de incendios, incluso las comunidades de regantes o los funcionarios del servicio integral del agua de los ayuntamientos.

Todas ellas son "medios para la vigilancia de los barrancos y cuencas menores" que tiene a su disposición el departamento de Emergencias de la Generalitat, y "no están ordenados en su utilización conforme a una prelación". Es decir, que ninguna tiene prioridad sobre otras, según la jueza, por lo que tanto la Confederación Hidrográfica como el resto de cuerpos implicados se podría haber empleado para ese control, que -recalca- "debe efectuarse a través" del centro autonómico de Emergencias. Y esto responde a una "explicación sumamente lógica", según el auto: la orografía de la cuenca mediterránea.

  • El presidente de la CHJ, Miguel Polo, ante los medios este viernes. Foto: EP/Rober Solsona

"La existencia de un gran número de barrancos exige un control por parte del Centro de Coordinación de Emergencias", apunta la titular del juzgado, quien recuerda "lo que siempre han supuesto históricamente las avenidas" en la Comunitat Valenciana: "Crecidas repentinas con efectos devastadores, en ramblas y barrancos de acusada pendiente y de corto recorrido". Por ello, argumenta sólo se pueden prever desbordamientos a través de la previsión meteorológica y la vigilancia in situ de los barrancos. O lo que es lo mismo, la jueza se acoge a la explicación del presidente de la CHJ según la cual los datos recogidos por los puntos de control en los cauces, además de no ser los únicos que dan una información valiosa, no son los mejores para hacer predicciones.

"El control del caudal en los barrancos sólo puede ser efectivo a través de la previsión de lluvias y la vigilancia al pie del mismo barranco, dadas las características de este tipo de cuencas", apunta la jueza en ese sentido, para añadir la problemática adicional de que hay otros barrancos tributarios del Poyo "en los que no existe medidor algunos". Según Polo y según los expertos, son dichos barrancos sin control de aforo -l'Horteta, Gallego, Pozalet- los que empezaron a generar problemas al verter sus aguas en el Poyo.

En cuanto a los datos pluviométricosla CHJ sí remitió múltiples correos advirtiendo de la superación de umbrales. Y en cuanto a las comprobaciones in situ del barranco, el auto recuerda cómo el centro de Emergencias movilizó a los bomberos del Consorcio Provincial a mediodía, al declararse la alerta hidrológica en el barranco del Poyo, pero se retiraron sobre las 14.40h al comprobar que el caudal había disminuido: "Difícilmente se puede achacar a la Confederación Hidrográfica del Júcar ni a su presidente que se retiraran los bomberos, que no se controlara el desbordamiento, y que se ocasionara el abrumador número de fallecimientos".

La instructora es contundente cuando recalca que la posibilidad de dar órdenes o exigir como directores del plan "correspondía de manera exclusiva a la administración autonómica". "Al igual que se desplegaron los efectivos, los bomberos forestales, bajo el control del centro de coordinación de emergencias, debieron vigilar si era necesario volver a desplegarlos, en tanto no cesara la emergencia", apunta la magistrada, para quien la Generalitat también tenía la posibilidad de ordenar "que se llamara a las distintas poblaciones afectadas, que se atendiera a la información de los medios de comunicación, que se analizaran las miles de llamadas del 112 que iban refiriendo el avance mortal de los desbordamientos [...], que se atendiera al SAIH". "Todo ello correspondía a la administración autonómica", concluye al respecto.

valenciaPlaza

LA PROVINCIA TIENE UN PLAN:

 

Las fotovoltaicas aceleran y el Consell suma dos nuevas autorizaciones en Betxí y Traiguera

El Servicio Territorial de Industria da luz verde a las dos plantas solares con una inversión de más de 3 millones




Susana Rochera

Publicado: 01/10/2025 ·06:00

CASTELLÓ. El goteo de autorizaciones para la instalación de plantas fotovoltaicas en la provincia de Castellón va en aumento. Esta misma semana el Boletín Oficial de la Provincia recoge dos nuevas resoluciones de autorización administrativa previa y de construcción para dos proyectos de generación de energía solar en las localidades de Betxí y Traiguera, publicadas por el Servicio Territorial de Industria, Energía y Minas. Ambas propuestas, valoradas en más de 3 millones de euros de inversión, se suman a los dos proyectos autorizados hace escasos días en el término de Vilanova d'Alcolea. 


Por un lado, la Conselleria de Innovación, Industria, Comercio y Turismo ha dado luz verde al proyecto ISF Roque Bechí Solar, promovido por la empresa Energía Eride, S.L.U., para la construcción de una planta fotovoltaica de 5.000 kW en el término municipal de Betxí. La instalación, con más de 9.200 módulos solares y 16 inversores, permitirá generar energía renovable suficiente para abastecer a la red.


El proyecto cuenta con un presupuesto global de 2,44 millones de euros, que incluye la construcción de la planta, la infraestructura de evacuación, el centro de seccionamiento independiente y la línea de conexión a la red de la distribuidora i-DE Redes Eléctricas Inteligentes. La planta está diseñada con una potencia instalada de 5.120 kW, aunque se limitará a 5.000 kW mediante sistemas de control, de acuerdo con la capacidad concedida de acceso a la red.


La autorización incorpora medidas de integración paisajística y ambiental, entre ellas la conservación de bancales, caminos y balsas de riego, la plantación de cítricos en las zonas que lo permitan y un vallado permeable al paso de fauna. Además, se evitarán movimientos de tierra innecesarios y se minimizará la contaminación lumínica para armonizar la instalación con el entorno agrícola de Betxí, según consta en la resolución del Servicio Territorial de Industria, Energía y Minas de Castellón. 


El plazo máximo de ejecución es de 14 meses desde la notificación de la resolución, y el promotor deberá aportar una garantía económica de 116.941,60 euros para asegurar el desmantelamiento y la restauración del terreno una vez finalice la vida útil de la planta.


Por otro lado, la empresa Aznar Agro S.L. ha obtenido la autorización administrativa previa y de construcción para desarrollar una central de energía solar fotovoltaica de 1.000 kW en el término municipal de Traiguera, que generará electricidad para autoconsumo con posibilidad de vertido de excedentes a la red.


El proyecto, situado en las parcelas 134 y 141 del polígono 99, contará con 2.600 módulos monofaciales y 10 inversores, lo que permite una potencia de generación total de 1.040 kWp. La instalación quedará limitada por la capacidad de la red a un vertido máximo de 425 kW mediante un controlador dinámico de potencia.


El proyecto ha seguido el procedimiento administrativo, cumpliendo con la normativa de energía renovable y la legislación urbanística, ambiental y paisajística vigente. Durante la tramitación, se han incorporado medidas de integración paisajística y conservación del terreno, como la orientación de los paneles siguiendo las curvas de nivel, la conservación de vegetación y la plantación de nuevas zonas verdes, así como la instalación de cajas nido para aves y quirópteros.


Con un presupuesto global de 672.268,91 euros, la planta fotovoltaica se enmarca en las políticas de impulso a las energías renovables de la Generalitat Valenciana y en la estrategia de reactivación económica mediante proyectos sostenibles. La instalación dispone de todos los permisos de acceso y conexión a la red de distribución de EDISTRIBUCIÓN Redes Digitales S.L.U. y se prevé que contribuya a mejorar la eficiencia energética y a reducir la huella de carbono en la comarca.


castellonPlaza

RENOVABLES MAL POSADES: Villalbilla convoca a sus vecinos ante la amenaza de una planta fotovoltai

 


La publicación en el BOE de la declaración de utilidad pública del proyecto fotovoltaico Envatios XXIV – Fase III, con 70,8 MW de potencia y tramitado en Torres de la Alameda, ha encendido las alarmas en Villalbilla. El Ayuntamiento asegura que nunca fue informado y convoca a sus vecinos a una reunión el 7 de octubre para analizar la documentación, explicar las consecuencias y decidir si se planta cara al macroproyecto.

Placas fotovoltaicas (archivo AH)
  • Villalbilla convoca a sus vecinos el 7 de octubre para debatir cómo responder al macroproyecto fotovoltaico tramitado en Torres de la Alameda.



El Ayuntamiento de Villalbilla ha lanzado un nuevo comunicado que pone bajo los focos la planta solar proyectada frente a la M-300, entre las urbanizaciones El Viso, Zulema y Peñas Albas. La declaración de utilidad pública publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE) del 27 de septiembre de 2025 ha encendido las alarmas municipales después de años en los que, según denuncian, ni vecinos ni consistorio habían sido informados oficialmente del proyecto.

La corporación local advierte que se trata del proyecto denominado “Envatios XXIV – Fase III”, con una potencia prevista de 70,80 MW. El Ayuntamiento asegura que hasta ahora solo dispone de algunos documentos que está analizando “con el máximo rigor” y subraya que no ha sido consultado por ninguna administración ni empresa promotora. Para dar explicaciones públicas, se ha convocado una reunión informativa el martes 7 de octubre a las 18:30 horas en el Auditorio municipal (frente al Mercadona). Allí se pondrá en común toda la información recabada y se trazará una hoja de ruta conjunta con los vecinos.


Un BOE que abre la puerta a expropiaciones

La publicación en el BOE supone un antes y un después. La resolución de utilidad pública otorga al promotor no solo la cobertura legal para avanzar en el proyecto, sino también la posibilidad de recurrir a la expropiación forzosa de terrenos. Tal y como desvelaba ALCALÁ HOY, esa figura administrativa convierte el proyecto en un hecho jurídicamente respaldado por el Estado, aunque no se hayan cerrado todavía todos los trámites medioambientales o urbanísticos.



Vista panorámica desde el Viso sobre los campos agrícolas. Foto de Ricardo Espinosa Ibeas (archivo de AH)

A pesar de esa declaración, aún existen opciones de oposición legal. El consistorio y los vecinos cuentan con la posibilidad de interponer un recurso de alzada con solicitud de suspensión cautelar. Ese plazo vence el 27 de octubre, de modo que las próximas semanas serán decisivas para definir la estrategia de resistencia o, por el contrario, aceptar los hechos consumados.

El emplazamiento elegido añade más preocupación. La planta se ubicaría justo en la franja de campos que separa la M-300 de las urbanizaciones del Viso, Zulema y Peñas Albas, un “colchón rural” que hasta ahora mantenía cierto respiro paisajístico. Los vecinos temen que la sustitución de praderas por hileras de placas fotovoltaicas altere radicalmente el carácter del entorno, con posibles consecuencias en la calidad de vida, el valor de las viviendas, la seguridad y la movilidad.


Convocatoria abierta: el 7 de octubre, primera cita clave

Con este panorama, el Ayuntamiento ha decidido abrir la información a la ciudadanía y preparar una asamblea vecinal que tendrá lugar el martes 7 de octubre. Allí se expondrán los documentos disponibles, se explicarán los cauces legales y se escuchará la voz de los vecinos para decidir si se da la batalla.

El alcalde ha recalcado que el consistorio quiere actuar con “total transparencia” y que la decisión de cómo responder será compartida. En este sentido, el 7 de octubre se perfila como la primera gran cita pública en la que se conocerán todos los detalles disponibles sobre Envatios XXIV – Fase III. La reunión no solo servirá para explicar la magnitud del proyecto, sino también para organizar la presión social y política en defensa del municipio.

La situación recuerda a la vivida en otros puntos del Corredor del Henares y de la Comunidad de Madrid, donde se han promovido macroplantas solares de características similares. En algunos casos, como en Torres de la Alameda, se han constituido plataformas vecinales muy activas, se han recogido firmas, se han movilizado alcaldes y concejales, y se han interpuesto recursos judiciales. Villalbilla podría estar a las puertas de un movimiento paralelo si el malestar vecinal cristaliza en organización y acciones colectivas.


De la indignación local a la presión institucional

El Ayuntamiento de Villalbilla insiste en que nunca fue informado oficialmente del proyecto desde su inicio en 2022. Solo ahora, tras la publicación en el BOE, ha podido acceder a parte de la documentación. Eso ha generado un fuerte sentimiento de desconfianza institucional y de desamparo entre los residentes, que reclaman su derecho a participar y a ser tenidos en cuenta en una decisión que afecta directamente a su entorno vital.

Muchos vecinos han señalado además un matiz clave: Envatios XXIV – Fase III no sería un proyecto distinto al de la urbanización Mariblanca (Torres de la Alameda), sino el mismo expediente que allí se tramita desde 2022. Lo que ocurre es que, por su magnitud y ubicación, el perímetro de la planta se extiende de tal forma que resulta visible también desde Villalbilla, en especial desde El Viso y Zulema, generando la percepción de que se trata de una iniciativa “nueva”.

Este detalle ayuda a explicar por qué el Ayuntamiento de Villalbilla no aparece en la relación de administraciones consultadas: el proyecto está administrativamente vinculado a Torres de la Alameda, pero sus efectos trascienden a términos limítrofes. En la práctica, vecinos de ambas localidades comparten las mismas inquietudes frente a un macroplan fotovoltaico que amenaza con transformar el paisaje de la comarca.

En realidad, Envatios XXIV – Fase III corresponde al mismo expediente que afecta a la urbanización Mariblanca, en Torres de la Alameda. Lo que ocurre es que, por su magnitud, el perímetro de la planta proyectada se extiende de tal forma que resulta perfectamente visible desde Villalbilla, en especial desde El Viso y Zulema. Así, aunque el trámite administrativo esté vinculado a Torres, el impacto territorial y social alcanza de lleno a los vecinos villalbilleros.

La reacción del consistorio y de los vecinos será determinante para calibrar la presión que pueda llegar a soportar el proyecto. En el plano político, no se descarta que el tema salte a la Asamblea de Madrid, que se soliciten comparecencias o que se pidan informes adicionales a la Consejería de Medio Ambiente y a la propia Dirección General de Política Energética y Minas.

Mientras tanto, la cita del 7 de octubre será la piedra de toque: el momento en el que se decida si Villalbilla da la batalla contra un proyecto que amenaza con transformar su paisaje y su identidad o si, por el contrario, se resigna a convivir con un “mar de placas” frente a sus urbanizaciones.


📄 Consulta aquí el texto completo de la resolución publicada en el BOE del 27 de septiembre de 2025: https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-2025-19181

alcalahoy.es

dijous, 2 d’octubre del 2025

QUAN RICS (o pobres) SOM A LES COVES DE VINROMÀ?

 

Así es el mapa de la renta en los municipios de España para 2023

Renta media bruta para 2023 en cada municipio de más de 1.000 habitantes






La renda mitja d´Espanya al 2023 ha estat de 31.333 euros
La renta bruta media de España se sitúa en 31.333 euros en 2023, esto es, un 3,1% más que el año anterior, mientras la renta disponible media ha crecido un 2,8% hasta los 25.235 euros.


dimecres, 1 d’octubre del 2025

TRAGÈDIA DEL 29-O, DETALLS

 

La jueza de la dana pone el foco en la vicepresidenta de Mazón por las muertes de usuarios de teleasistencia

Visita de Carlos Mazón y de Susana Camarero al centro de teleasistencia el 5 de febrero de 2024.

Lucas Marco

València —
30 de septiembre de 2025 22:02 h


La vicepresidenta primera de la Generalitat Valenciana, Susana Camarero, está en el punto de mira de la jueza de la dana, que este martes dictó un auto en el que acordó pedir a su departamento un informe sobre los 37 fallecidos que usaban el 29 de octubre el servicio de teleasistencia. La magistrada, que busca individualizar y clarificar las circunstancias de los decesos de cada una de las víctimas (ya sea mediante las llamadas al 112 o con los testimonios de sus familiares, entre otras pruebas), quiere saber la identidad y la localidad de residencia de los 37 fallecidos con servicio de teleasistencia. Sin embargo, la instructora fue incluso más allá y acordó, tal como proponía la acusación popular que ejerce Acció Cultural del País Valencià, que la Conselleria de Servicios Sociales que dirige Camarero remita los pliegos y el contrato del servicio. También solicitó los protocolos de actuación para la “adopción de medidas preventivas para salvaguardar la integridad física” de los usuarios “en casos de catástrofe natural”. La portavoz del Gobierno de Mazón se vio así situada en plena diana de la instrucción de la causa.

Susana Camarero, en la rueda de prensa posterior al pleno del Consell de este martes, afirmó a preguntas de este diario que la teleasistencia “es un servicio de asistencia y no de emergencias”. “En ningún caso la teleasistencia puede convertirse en un servicio de emergencia, no podemos dar una información que desconocemos desde los servicios sociales”, dijo la portavoz del Ejecutivo autonómico, quien defendió el buen funcionamiento de la prestación, de la que recordó que fue adjudicada por el anterior Gobierno del Pacte del Botànic (por Mónica Oltra, según destacó) y cuyos pliegos cumple la empresa adjudicataria. Unos pliegos “que dicen claramente cuál es el uso”, agregó.

Los pliegos técnicos del contrato, consultados por este diario, prevén una “respuesta inmediata ante situaciones de emergencia, o de inseguridad, soledad y aislamiento” de las personas usuarias. Se trata de un amplio abanico de necesidades que presta un servicio disponible las 24 horas de los 365 días del año, muy valorado por las personas mayores usuarias y por sus familiares.

La empresa adjudicataria, además, dispone de un “protocolo de actuación ante situaciones de riesgo grave y emergencia”, tales como pandemias, “fenómenos meteorológicos adversos (fuertes nevadas, lluvias intensas...)” o “inundaciones” e “incendios”.

El pliego también indica: “La teleasistencia, además de la respuesta a una situación de emergencia, debe proporcionar una serie de atenciones personalizadas para mejorar las condiciones de seguridad y compañía en la vida cotidiana de la persona, potenciar la independencia y facilitar la integración en su entorno habitual de convivencia, así como detectar, prevenir y, en su caso, intervenir en situaciones de crisis”.

Entre los servicios a prestar se incluye la “movilización de recursos ante situaciones de emergencia sanitaria, doméstica o social”, además del “seguimiento periódico” desde el Centro de Atención donde trabajan los operadores en materias como la agenda de visitas al médico o las gestiones de los dependientes, entre muchos otros negociados.

La “comunicación de emergencia” se produce “por situaciones que implican riesgo para la integridad física, psíquica o social de la persona usuaria o su entorno, que requiere la actuación y, en su caso, movilización inmediata de recursos propios de la persona usuaria, recursos sociales o sanitarios, de emergencia o de fuerzas de seguridad”.

“En todos los casos, se mantendrá contacto desde la central con la persona en situación de emergencia, hasta que ésta sea solucionada”, indica el pliego.

Cuestionada antes de la inminente remodelación del Consell

La instructora centra su investigación en la presunta negligencia de la Generalitat ante una catástrofe que el pasado 29 de octubre dejó 229 víctimas y que imputa indiciariamente a la exconsellera Salomé Pradas y al exsecretario autonómico de Emergencias, Emilio Argüeso, quienes ostentaban la capacidad decisora de avisar a la población ante el peligro. Mazón no figura como investigado por su condición de aforado. De hecho, la jueza ha ofrecido al president la posibilidad de declarar voluntariamente como imputado.

Sin embargo, tras casi un año de detallada instrucción pilotada por la magistrada, emerge un nuevo componente del Ejecutivo de Carlos Mazón que no estaba en el radar de la causa y que, recientemente, se ha ido situando en la diana de las pesquisas: la vicepresidenta Camarero.

La 'número dos' del Consell, tal como reveló elDiario.es el pasado 4 de septiembre, se desconectó del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) apenas 40 minutos después de que se iniciara la reunión. Lo hizo para asistir a unos premios de la patronal, aunque se escudó en que un alto cargo de su departamento permaneció conectado telemáticamente.

Tras la publicación de la información, Camarero adujo que en ese breve periodo en que estuvo conectada no se habló del peligro de la presa de Forata, contradiciendo de plano a todos los testigos que participaron en el Cecopi y que han declarado en el marco de la causa, incluyendo a los dos imputados —sus excompañeros del Ejecutivo Salomé Pradas y Emilio Argüeso— y a la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, entre otros.

Ante las evidentes contradicciones, el pasado 11 de septiembre, la jueza instructora citó a declarar como testigo a la vicepresidenta, como pedían las acusaciones populares que ejercen Intersindical y Ciudadanos. Camarero se unió así a la larga lista de testigos que aún no tienen cerrada la fecha para su testifical. Todo ello se produce, además, en plena fase previa a la remodelación del Ejecutivo de Mazón, anunciada para el próximo 5 de noviembre. Una etapa de máxima incertidumbre para cualquier conseller.

La cara visible de las tesis del PP, desmontadas por la jueza

La explicación de Susana Camarero sobre la actuación del Consell ante el aviso rojo de la Aemet para este pasado lunes tampoco resultó demasiado convincente, al contrastar el rápido envío del Es-Alert con los hechos del 29 de octubre, cuando la alerta automática a los móviles de la población llegó a las 20.11, ya con fallecidos y con un número incalculable de ciudadanos que permanecía atrapado por las inundaciones.

Camarero, convertida estos últimos meses en la portavoz de la versión oficial del Consell de Carlos Mazón, se escuda sistemáticamente en la tesis del supuesto “apagón informativo” por parte de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) el día de la dana, la excusa a la que, a modo de clavo ardiente, se aferra el Palau de la Generalitat y el PP valenciano para eludir un hecho irremediable e ineludible que centra el enfoque de la jueza instructora: la competencia de avisar a la población del peligro era de la Generalitat y de nadie más. La tesis de los populares fue tumbada de nuevo, con especial ahínco y por enésima vez, en la última resolución de la instructora.

Citada a declarar por la magistrada, Susana Camarero deberá situarse en el papel de testigo, un rol muy alejado de su habitual función de portavoz del Consell. Siempre que declara un testigo, el juez le advierte de su obligación de decir la verdad.

eldiario.es

TRAGÈDIA DEL 29-O, DETALLS

 

El juzgado de la dana notifica a Mazón su invitación a que declare como imputado


Carlos Mazón, durante una visita al Centro de Coordinación de Emergencias de l'Eliana, en una imagen de archivo. Rober Solsona (Europa Press)