dilluns, 20 d’octubre del 2025

Tres jueces distintos descartaron hasta tres querellas ultras contra Begoña Gómez antes de que la causa llegara a Peinado

 

Comisión de Investigación sobre la DANA - 20/10/2025 - 10:30 h



JUDICI Nº 12 DEL CAS GÜRTEL, ES BUSQUEN 30.945.506,97 € CAMUFLATS A L´ESTRANGER

 


Álvaro Pérez "El Bigotes" (i), Francisco Correa (c) y Pablo Crespo (d), durante otro de los juicios de la trama Gürtel. (Europa Press)

30 millones en comisiones: la Audiencia Nacional juzga 17 años después la última pieza del caso Gürtel para perseguir el dinero oculto en el extranjero

Ya se han celebrado 11 juicios de la trama. Este lunes día 20 comienza el último juicio de una red de corrupción que costó la presidencia a Mariano Rajoy. La Fiscalía pide 77 años de cárcel para Francisco Correa. Hay otra veintena de procesados

19 Oct, 2025 05:00 a.m. ESP


El empresario Francisco Correa, líder de la trama. (AFP)

Por fin. Este lunes 20 de octubre empieza en la Audiencia Nacional el último juicio del caso Gürtel: una trama de corrupción tan compleja que se tuvo que desgajar en 12 piezas separadas para que los investigadores pudieran atar todas las

piezas del puzle. En esta ocasión, los cerebros de la red, liderada por Francisco Correa, y los abogados, asesores fiscales y testaferros que idearon los tejemanejes de negocios ilegales durante una década (1999-2009) se sentarán en el banquillo por fraude fiscal, falsedad documental, asociación ilícita y blanqueo de capitales.

Estamos hablando de 21 acusados.

La celebración de este último juicio será el capítulo final de unos de los mayores escándalos que ha golpeado al PP. Tan duro que acabó con el Gobierno de Mariano Rajoy tras la moción de censura presentada por el PSOE de Pedro Sánchez, una vez que se conoció la primera de las sentencias del caso, en 2018. La Audiencia juzga ahora las maniobras que realizaron Correa y su equipo para esconder en el extranjero el dinero que ganaron “por su intermediación en la concesión de adjudicaciones irregulares”. El juez instructor cifró en 30.945.506,97 euros, con céntimos incluidos, las comisiones percibidas por “sus actividades presuntamente ilícitas”.

La Fiscalía pide para Correa 77 años de prisión. Este, que actualmente está en libertad, ya ha enviado a la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional una nueva confesión para cumplir con el compromiso de que sigue colaborando con la justicia. Son solo tres páginas en las que menciona la cuenta ‘Soleado’, abierta en Suiza.  “Quienes conocían perfectamente el origen ilícito de mi capital en el extranjero fueron Arturo Fasana y Dante Canonica”, señala Correa. Fasana y Canonica son dos reputados brókeres, famosos ya por ser los agentes y testaferros que gestionaron en Suiza los 65 millones que Juan Carlos I recibió de la monarquía de Arabia Saudí. Curiosamente, ninguno de los dos será juzgado.

Habrá que ver si Correa da detalles nuevos en el juicio o se limita a ratificar lo que averiguaron la Fiscalía y el juez instructor durante la investigación. Otro de los que ha presentado confesión es Pablo Crespo, máximo colaborador de Correa y que llegó a ser secretario de organización del PP gallego. “Como contraprestación con relación a mi participación en diversos negocios con el señor Correa, percepción de comisiones por adjudicaciones de obras y para canalizar de forma opaca al fisco las cantidades percibidas, constituí varias sociedades en Panamá”, admite Crespo. En resumen, la trama ganó tanto dinero armando contratos públicos y organizando eventos, que decidió esconderlo fuera de España. El culmen del despropósito es que Correa, empresario acaudalado durante años y con un alto nivel de vida, no llegó a presentar en años ninguna Declaración de la Renta.

Territorios ‘offshore’

La pregunta que se hacen los investigadores es si han descubierto

realmente todo el dinero que los procesados escondían en el extranjero. Muchas de las empresas que Correa y su gente creó en España tenían como accionistas “a compañías ubicadas en territorios ‘offshore’, si bien se interponen distintas entidades instrumentales ubicadas en países de la Unión Europea”. Por ejemplo, una empresa española tenía como accionista a otra en Portugal, esta a otra en Reino Unido, y esta última a otra en la Isla de Nevis, una isla caribeña considerada paraíso fiscal. Correa tenía la ayuda para configurar este entramado societario del abogado Luis de Miguel Pérez y del fiscalista Ramón Blanco Balínque también serán juzgados.

Economista y asesor fiscal, Ramón Blanco Balín era el cerebro financiero de la trama, un experto en blanqueo de capitales.

Inspector de finanzas del Estado. Amigo de José María Aznar, con grandes contactos en el mundo empresarial. Su currículo es brillante. Ha tenido cargos en 40 empresas, entre las que destacan el Banco Zaragozano, Barclays Bank, NH Hoteles o Gas Natural. En 1996, tras la victoria de Aznar, Blanco Balín se incorporó a Repsol como consejero. En el año 2000 Alfonso Cortina, el presidente, lo nombró su segundo y en 2002 fue elegido consejero

delegado. En esos años también era apoderado de la Corporación Financiera Alcor, la sociedad patrimonial de ‘Los Albertos’ (Cortina y Alcocer). También ha mandado a la Audiencia una confesión, asegurando que conoció a Correa a través de Alejandro Agag, yerno de Aznar, y que empezó a trabajar para ellos porque le “indicaron que tenían muchas y buenas relaciones con diversos miembros del Partido Popular, e influencias para conseguir adjudicaciones de contratos públicos”.


José Ramón Blanco Balín

Además, serán juzgados José Luis Izquierdo, el que fuera contable de la trama, y varios testaferros que ayudaron a 

Correa a ocultar sus fondos, por ejemplo, en Panamá, EEUU (en Miami, Correa compró varios apartamentos) y las Islas Vírgenes Británicas. Izquierdo es un personaje peculiar. Por su cabeza pasaba el complejo entramado de apuntes, registros, entradas y salidas de la contabilidad de las principales empresas de la trama. Confesó cuando fue detenido que Correa le pidió “que cuando me

refiriera a él le llamara Don Vito”, como el capo de la película ‘El Padrino’.

José Luis Izquierdo fue arrestado la mañana del 6 de febrero de 2009 en unas oficinas de la calle Serrano, casi a la misma hora en la que su jefe Correa que era apresado a 640 kilómetros de distancia, en Sotogrande (Cádiz). Dos policías acompañaron a Izquierdo al garaje y registraron minuciosamente su Mercedes

C220, pero no encontraron nada. El siguiente destino fue la casa de Izquierdo, en el municipio madrileño de Coslada. Allí decomisaron un ordenador, pero les faltaba algo. Tras la vivienda, llegó el cacheo del propio Izquierdo. En uno de sus bolsillos, 65.000 euros en billetes de 500 euros. Pero tampoco era lo que buscaban.

Entonces uno de los policías notó que Izquierdo tenía cerrado el puño de la mano izquierda. Con fuerza. El agente miró a su compañero y sonrió. “Abra la mano, por favor”. La contabilidad de la caja ‘B’ de Correa acababa de ser descubierta oculta en un pequeño pen drive de color negro y 8 gigas de capacidad, y con ella, los secretos de la trama. “El puto pen drive, macho. Es que sin ese pen drive no tendrían nada, me pongo malo”, diría después Paco Correa en prisión a uno de sus abogados.


José Luis Izquierdo, el contable de la trama, en un momento de su declaración en otro juicio del caso Gürtel

También se sentarán en el banquillo de los acusados Antoine Sánchez, el primo de Correa, y el poderoso empresario José

Luis Ulibarri. Tiene el 50% de la televisión de Castilla y León y es propietario de varios medios en esa región, entre ellos ‘El Mundo de Castilla y León’ y varias cabeceras locales. Ya fue condenado en otra de las piezas del caso, y en este la Fiscalía pide para él 14 años de prisión, multas de 20 millones de euros y la pérdida de la posibilidad de obtener subvenciones o ayudas públicas durante cuatro años. Los 11 juicios celebrados hasta la fecha sobre la trama Gürtel dejan ya casi un centenar de personas condenadas a penas de prisión. Una minuciosa radiografía de este listado deja claro que la Gürtel fagocitó como una hidra las entrañas del PP. Ya se ha acreditado, por ejemplo, que los populares manejaban una caja B con la que llegaron a financiar la reforma de su sede de la calle Génova. Entre los condenados populares están los extesoreros del partido Luis Bárcenas y Ángel Sanchís; el exdiputado y exvicepresidente de Castilla y León Jesús Merino; el ex secretario general del PP valenciano Ricardo Costa; y el exconsejero madrileño Alberto López Viejo, que formó parte de los Gobiernos de Esperanza Aguirre.



Luis Bárcenas, extesorero del PP, a la salida de los juzgados, en una foto de archivo de 2015. (Europa Press)

La lista la completan diputados autonómicos como Benjamín Martín Vasco y Alfonso Bosch; y exalcaldes de Alarcón) Arturo González Panero (Boadilla del Monte) y Ginés López (Arganda del Rey). Sin olvidar que el PP ha sido condenado ya en tres ocasiones a título lucrativo, es decir, por beneficiarse de los negocios ilícitos de la trama. La justicia es lenta pero inexorable. Esta pieza en concreto se abrió en agosto de 2008. Casi dos décadas después, la Audiencia podrá cerrar el telón de esta malograda película.

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Gürtel, año V: La red Gürtel en el mundo, 16 anys després recordem detalls rellevants del cas

16 ANYS DESPRÉS REPREND EL JUDICI DE LA TRAMA GÜRTEL (video a l´enllaç)

 




DIRECTO: El último capítulo de la trama Gürtel: la 'pieza principal' del caso llega a la Audiencia Nacional 16 años después

  • Correa y otras 25 personas serán juzgadas por presunto fraude y blanqueo del dinero que obtuvieron de forma ilícita
  • Para ello, habrían desplegado un entramado societario en diferentes paraísos fiscales
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El caso Gürtel vuelve a los tribunales para poner fin a su último capítulo. El juicio de la conocida como 'pieza principal' arranca este lunes en la Audiencia Nacional para determinar si el cabecilla de la trama, Francisco Correa, y una veintena de investigados ocultaron y blanquearon los beneficios obtenidos a través de las acciones delictivas que llevaron a cabo mediante la red de corrupción.

Los 26 investigados se sentarán entre el 20 de octubre y el 20 de noviembre en el banquillo por la presunta comisión de delitos contra la Hacienda Pública, como fraude fiscal, blanqueo de capitales, falsedad documental o asociación ilícita.

El juicio será el colofón a una macrocausa que ha llevado a investigar durante 16 años a más de un centenar de funcionarios, empresarios, trabajadores y dirigentes del PP en hasta 13 piezas distintas. Una extensa red de corrupción que sacudió la política y que, además, dejó un episodio inédito en la historia: la primera declaración como testigo de un presidente del Gobierno en activo, Mariano Rajoy.

Un entramado societario en el extranjero

La clave para la línea judicial que se aborda a partir de este lunes se trataría del entramado societario que Correa habría desplegado en diferentes paraísos fiscales, como las Antillas Holandesas o la Isla de Nevis, además de cuentas bancarias en Suiza, Mónaco, Panamá, Estados Unidos o la Isla de Man (mar de Irlanda).

Su finalidad no sería otra que evitar la declaración de bienes y patrimonio en España y ocultar el origen ilícito de los fondos. Más de 30 millones de euros que Correa había obtenido por su labor de intermediario en la concesión de adjudicaciones irregulares y por la actividad de sus empresas de eventos y viajes.

Estos ingresos nunca fueron declarados a la Hacienda Pública, puesto que el empresario no presentó ninguna declaración tributaria desde al menos el año 1999, lo que supondría un fraude de más de 24 millones de euros.

Por otro lado, el juez que ordenó la apertura del juicio oral, José de la Mata, vio también un posible delito de falsedad en documento mercantil porque se emitieron facturas para obtener cobros, si bien su contenido "reflejan unas intervenciones que no han tenido lugar y unos servicios que no se han prestado".

Además, la Audiencia Nacional determinó que varias de esas empresas en el extranjero aparecían como accionista de otras entidades españolas para "ocultar el verdadero titular de la riqueza y repatriar el dinero a España" utilizando métodos como ampliaciones de capital o préstamos participativos para dar "apariencia de licitud al dinero".

Los protagonistas de la 'pieza principal'

Por tanto, el foco estará puesto de nuevo en Francisco Correa o 'Don Vito Corleone', el protagonista de la trama. Sobre él ya pesa una condena de hasta 51 años de cárcel por la primera época de la trama, aunque tiene un límite máximo de 18 años, de los que ya ha cumplido diez en prisión.

No obstante, hace dos años la Audiencia Nacional le concedió el tercer grado por su "positiva" evolución, ya que ha transmitido un "importante sentido de la responsabilidad". De hecho, Correa ha colaborado con la justicia de manera constante y ha reconocido los delitos por los que ha sido juzgado. Asimismo, permitió en su día el desbloqueo de sus cuentas en Suiza para repatriar 20,7 millones de euros destinados a reparar el daño causado y la responsabilidad civil.

Es por ello que el juicio estará marcado por los previsibles acuerdos de conformidad a cambio de atenuantes en las condenas.

Junto a él se sentará su número dos y exsecretario de Organización del PP gallego, Pablo Crespo, que también habría ocultado una parte de sus recursos económicos. Al igual que Correa, fue condenado en 2018 (37 años y medio de prisión) y cuenta con el tercer grado. Está previsto que alcance un acuerdo con la Fiscalía.


La Audiencia Nacional también ha acordado sentar en el banquillo a sus asesores fiscales Luis de Miguel y Ramón Blanco Balín, considerados cerebros de esta pieza de la Gürtel; así como a empresarios y supuestos testaferros que participaron en la operativa para eludir pagos a Hacienda.

En el caso de los dos asesores, el juez determinó que "su papel ha sido absolutamente relevante en el diseño de la defraudación". "Eran asesores en materia de planificación fiscal y expertos en la creación de sociedades pantalla con finalidad de opacidad fiscal. Ambos eran conscientes de que los entramados que crearon", dijo en el auto de apertura de juicio oral.

También se repiten nombres ya conocidos por las otras piezas separadas: la entonces administradora de empresas del Grupo Correa Isabel Jordán; los empleados Javier Nombela, Alicia Mínguez, Pablo Collado; y a la exadministradora de una de las sociedades vinculadas a la Gürtel, Inmaculada Mostaza.

Quien no estará es el juez De la Mata. Tras décadas investigando tramas de corrupción de gran calado como los papeles de Bárcenas o el caso Pujol, se despidió de la Audiencia Nacional en 2024 para ejercer como vicepresidente de la Agencia de la UE para la Cooperación Judicial Penal, Eurojust.

El caso que sacudió la política: de la denuncia a la moción de censura

La investigación del entramado comenzó en 2007 a raíz de la denuncia que interpuso ante la Fiscalía un exconcejal del PP de Majadahonda, José Luis Peña, que trabajó para Correa. Entregó 18 horas de grabaciones que sirvieron para que los investigadores pudieran ir destapando poco a poco un entramado de comisiones y sobornos a funcionarios a cambio de contratos.

La red, con Correa, Crespo y el empresario Álvaro Pérez El Bigotes a la cabeza, se dedicó a manipular concursos públicos entre los años 1999 y 2009 para lucrarse gracias a precios desproporcionados, partidas duplicadas o gastos inexistentes. Un 'modus operandi' en el que participaron en mayor o menor medida personas vinculadas al PP, como el extesorero del partido, Luis Bárcenas, o alcaldes y consejeros de la Comunidad de Madrid y Valencia.

Pero el caso no salió a la luz hasta 2009, cuando el juez Baltasar Garzón ordenó la detención de cinco personas: Correa, Crespo y los alcaldes de tres municipios madrileños -Arturo González Panero, Ginés López y Jesús Sepúlveda-, todos ellos del PP. Desde ese momento, la causa se convirtió en un gigante judicial que obligaría a abrir decenas de piezas separadas por su complejidad y amplitud.

Una de ellas fue la financiación ilegal del PP valenciano en las campañas electorales de 2007 y 2008, que también llevó a la imputación del expresident Francisco Camps por recibir supuestos regalos a cambio de adjudicaciones irregulares. No obstante, la Audiencia Nacional acabó absolviéndole de los delitos en 2024 al no existir indicios contra él.

Pero lo que supuso un antes y un después para el Partido Popular fue la investigación de una 'caja B', con la que también se habría financiado ilegalmente la sede del partido en la calle Génova.

La Audiencia Nacional consideró en 2018 "plenamente acreditada" la contabilidad paralela y sentenció al partido a pagar 245.000 euros de multa como persona jurídica por haberse lucrado de las comisiones y los regalos de la Gürtel, como viajes, fiestas o celebraciones. Bárcenas, por su parte, fue condenado por falsedad contable y fraude fiscal.

Posteriormente, otra sentencia sobre las obras de la sede 'popular' habló de una contabilidad paralela manejada por el tesorero, pero no dio validez total al conjunto de unos papeles de Bárcenas con "discordancias y errores".

De este modo, la Gürtel desató un terremoto político que tuvo como última consecuencia la estabilidad del Gobierno de Rajoy. Acorralado por la corrupción y con su credibilidad bajo mínimos, el presidente tuvo que afrontar la moción de censura impulsada por el PSOE.

El 1 de junio de 2018, Pedro Sánchez logró recabar la mayoría absoluta con el apoyo de Unidas Podemos, Compromís, Nueva Canarias y los nacionalistas vascos y catalanes, y puso fin a la legislatura del PP.

En el plano judicial, el caso también le costó la carrera a Baltasar Garzón, que fue condenado a 11 años de inhabilitación por autorizar escuchas en prisión entre detenidos y abogados. En 2021, el Comité de Derechos Humanos de la ONU concluyó que el Tribunal Supremo vulneró su derecho a la presunción de inocencia y el derecho a la revisión de la condena, y pidió para él una "reparación efectiva".

En cuanto a Peñas, el denunciante que ayudó a tirar de la manta, fue condenado a cuatro años y nueve meses de prisión. "Yo intenté explicar a los tribunales lo que había pasado, que yo estuve muy cerca de Gürtel, junto a Gürtel, pero nunca fui Gürtel", contó el año pasado en RNE tras recibir el indulto del Gobierno de Sánchez. Pese a su sentencia, aseguró que no dudaría en denunciar de nuevo: "Mil veces volvería a hacer lo que hice".

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