La fotovoltaica pide un precio mínimo a su electricidad para superar el "estancamiento" a la espera de que aumente la demanda
La UNEF alerta de la necesidad de dar "garantías" a los inversores de que España es un país "atractivo" para la fotovoltaica, en el que sigue siendo líder europeo pero con menos instalación en 2024 que en 2023 y con el autoconsumo en "contracción" con una caída del 31%
La generación de electricidad con energía fotovoltaica está atravesando por una fase de "estancamiento" después de años de un crecimiento sostenido que, de momento, no se acompaña de un incremento de la demanda de electricidad, que le hace tener que desperdiciar miles de megavatios de electricidad porque no existe existe suficiente almacenamiento y tener que vender su electricidad a bajo precio, cero o negativo. Ante esta situación y al menos mientras la demanda tira de la cada vez más frecuente sobreoferta de electricidad, la mayor asociación del sector fotovoltaico ha apuntado a la necesidad de fijar un "suelo", un precio mínimo al que no pueda venderse la electricidad, para no poner en riesgo la rentabilidad de esta actividad.
"Marcar un suelo y un techo", ha planteado este martes el director general de la Unión Española Fotovoltaica (UNEF), Jose Donoso, como una de las posibilidades para reflotar los bajos precios de la electricidad de fuente renovable. En el caso de la fotovoltaica, hasta el 1 de septiembre se han acumulado 759 horas en el que el precio del MWh fue inferior a cero euros, superando ya a las 696 horas en todo el año 2024.
También en lo que va de año, el precio mínimo al que se ha llegado a casar el MWh es de menos 15 euros, frente a menos dos en 2024 y, aunque el precio máximo repuntó hasta 240 euros/Mwh frente a 193 en 2024, el precio capturado por las plantas fotovoltaicas, el que consiguen en el mercado, fue de 33,95 euros frente a 42,28 el año pasado
Evitar el "daño patrimonial"
Ante esta situación, en el que los precios se convierten en un "desafío" para la generación fotovoltaica, UNEF pide subastas en las que se fije un precio mínimo pero también establecer un "suelo" como existió en los primeros años de este milenio para la eólica y de la misma manera que en 2022, en plena crisis energética, la UE acordó poner un límite máximo al precio del megavatio/hora generado con renovable por medio del mecanismo ibérico. Según Donoso, si entonces la UNEF aceptó este 'cap' que perjudicaba los intereses de plantas fotovoltaicas que, gracias al mercado marginal, vendían a los estratosféricos precios del gas, ahora es necesario "corregirlo" con la imposibilidad de vender por debajo de un determinado precio para evitar el "daño patrimonial" que la electricidad demasiado barata o, directamente, en precio negativos en determinadas horas está haciendo a quienes invierten y deberían seguir invirtiendo en fotovoltaica en España.
"Lo que nos jugamos es si aprovechamos o no la ventaja competitiva que tenemos por primera vez", ha apuntado Donoso, sobre la posibilidad de "reindustrializar" España gracias a la electricidad barata que dan las renovables pero que podría estar en peligro si los promotores dejan de obtener un beneficio. El director general de UNEF rechaza hablar en términos de rentabilidad pura y dura de un sector que, de acuerdo a los datos de 2024 y de lo que va de 2025 que ha presentado este martes la asociación está en un momento de "estancamiento" y de "transición" hasta que, de una vez por todas, crezca la demanda de electricidad que todavía se resiste mientras que tampoco se mitiga el problema de los precios con el otros instrumentos, el almacenamiento, que sigue sin crecer como estaba previsto.
Se trata, ha dicho Donoso, de ver "cómo hacemos para que cuando venga la demanda tengamos esa energía". "El año 2025 va a ser de transición" hacia la descarbonización, en particular de los hogares, y en ver "cómo garantizamos que los inversores" que el mercado fotovoltaico español sigue siendo "atractivo" para que no se vayan a otros países".
Los precios bajos a los que se vende la electricidad se han contagiado también a una de las tablas de salvación del sector, a la venta a grandes consumidores a largo plazo en los denominados PPA (acuerdos de compra de energía, por sus siglas en inglés). En 2024, España siguió siendo "la reina de los PPA", porque aquí se firmaron por capacidad para 4.600 Mw, de los 7.000 Mw que se comercializaron por esta vía en toda la UE. También a escala europea, el 2024 España fue el segundo país por detrás de Alemania en el que más fotovoltaica se instaló, 7.221 Mw, de los que 6.039 Mw fueron plantas de suelo, que sin embargo supuso un 7,8% menos que en 2023.
A la espera de conectar demanda que "existe"
En 2024, la fotovoltaica se convirtió en la energía renovable con más potencia instalada en España, con 40.294 MW en total y con Andalucía (8.677Mwy donde más se instaló nueva, más de 2.000 Mw), Extremadura (8.137 Mw) y Castilla-La Mancha (7.923Mw) como las comunidades con más instalaciones.
La UNEF apunta a un "posible récord" cuando se cierre 2025 pero insiste en la "realidad compleja" que se observa para 2026, en un sector fotovoltaico que en 2024 decreció en todos sus parámetros con respecto al año anterior y que prevé también verse afectado por los aranceles de EEUU, adonde preveía exportaciones de hasta 1.200 millones, en particular en electrónica de potencia. El año pasado, creció en potencia instalada pero redujo en 90MW su conexión a la red, en un momento de "saturación" y en el que la UNEF constata que "la demanda existe", hasta 70.500 Mw hasta 2023, de los que de momento solo se ha atendido 43.000 Mw.
Toda la cadena del sector fotovoltaico supuso en 2024 el 0,7% del PIB español, equivalente a 10.694 millones, cerró el año con 146.764 empleos y se convirtió en uno de los sectores económicos que más invierte en investigación y desarrollo, 521 millones o el 3,78% de sus ingresos, a pesar de ser un 5% menores que en 2023.
La contribución al PIB nacional fue un 0,1% menor que en 2023, generó un 0,16% menos de empleos que el año anterior y las exportaciones cayeron un 5,7%, algo que, antes de ver el efecto de los aranceles de Estados Unidos, la UNEF también relaciona con el desarrollo de un mercado europeo. El único dato positivo es el de la balanza fiscal, un 2,5% mayor en 2024 que en 2023.
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